Jesús Puelles expone con una cata de sus vinos para <A href='http://www.lomejordelvinoderioja.com/noticia.php?id=860&tipo=noticia' target='_blank'>lomejordelvinoderioja.com</A> su visión del 'terroir' de Ábalos y la Sonsierra. Sometidos al vaivén de los precios, en 1974 la familia decide montar el vino en la furgoneta y acudir a los mercados vascos para venderlo directamente. Dura competencia aquella del 'chiquiteo' en la que los Puelles trabajaron prácticamente durante dos décadas hasta que Jesús, convencido y admirador del modelo bordelés, decidió participar en el mercado de mayor valor añadido: la crianza, hasta 1992 restringida a las grandes bodegas por una injusta norma que exigía un mínimo de 500 barricas para entrar en el club de los vinos envejecidos.